Dios me libre de querer hacerle la competencia a Buendía, pero en fin, me voy a permitir el gusto de dejaros unas cuantas recomendaciones cinéfilas que a buen seguro satisfarán los paladares más exquisitos. En verdad el consejo no es mío, pertenece a un tal Simon Birrell, y se puede encontrar en el número 8 de la revista trimestral Nickel Odeon (Otoño de 1997), ese tocho enorme que publicaban -desconozco si lo siguen haciendo en la actualidad- la gente de ¡Que grande es el cine!, o sea Garci y su panda de jovencitos.
En aquel número, con vistas a elaborar su propio ranking de las mejores películas de la historia, le pidieron a apenas 150 profesionales del ramo, ya fueran productores, directores, actores, críticos, apuntadores o lo que fuera, qué más da, tampoco vamos a ponernos ahora tiquismiquis, su lista de los 10 mejores flims de siempre. Por supuesto entre tanta opinión, cada una de su padre y de su madre, era de esperar encontrarse con cualquier cosa, aunque no sé yo si era posible imaginarse un decálogo como éste del tal Birrell. Atentos a las frikadas:
Amanecer
Ciudadano Kane
Glen o Glenda (1953) Edward D. Wood Jr.
La humanidad en peligro (Them!, 1954) Gordon Douglas
Sed de mal
Confessions of a Opium Eater (1961) Albert Zugsmith
Beat Girl (1962) Edmond T. Creville
La máscara de la muerte roja (The masque of the red death, 1964) Roger Corman
Faster Pussycat, Kill, Kill! (1966) Russ Meyer
Hairspray (1988) John Waters
Toma ya, junto al clasicismo de Murnau y Welles... ¡la serie Z de Corman, las hormigas gigantes de Douglas, las chicas neumáticas del cachondo, en el más amplio sentido de la palabra, Russ Meyer; la chica beat de Creville o las toneladas de lacas de Waters! Pero sobre todo, entre tanta joya del celuloide oculto, Glen o Glenda de Ed Wood. Esa si que es una película de los pies a la cabeza, digna de figurar siempre y en cualquier clasificación por encima de bodrios como El apartamento, o pestiños como Las uvas de la ira, o castañas como El padrino, uno o dos, o enjendros como Tiempos modernos, o...
Desde luego este hombre, el Birrell, es un genio. Bueno, y Ed Wood también, pero eso ya lo sabíamos: nos lo contó Tim Burton. Mirad, mirad:
Amigo Alan, no seré yo el que tumbe tus propuestas cinematográficas, algunas me parecen excelentes, otras no las conozco. No comparto esas últimas reflexiones desde el el altar de Ed Wood, poniendo a caldo otros clásicos que a mí me parecen obras maestras. Pero tú allá, el cine entra por todos los sentidos y a veces se marcha igual que vino. Menos mal que ese cine oculto, emerge gracias a tu eficaces propuestas.
ResponderEliminarPido perdón a Antonioni, para mí uno de los grandes, y LA NOTTE, LA NOTTE, LA NOTTE una de sus mejores películas.
Un saludo
Se te ha pasado poner Marypopins, ayer pillé el final, cachissssssssss...
ResponderEliminarSi cantan o bailan en alguna de éstas, avísame, últimamente no puedo dejar de ver películas antiguas donde cantan y bailan...
Amigo Buendía, siempre digo lo contrario de lo que pienso, es mi pobre manera de enterder la ironía y el sarcasmo, lo que pasa es que lo digo todo tan serio (cosas de la parálisis facial)que nadie se da cuenta. Yo también creo que esas películas del final son maravillosas. Por eso me parece una barbaridad que el pavo este se las deje todas fuera para poner a Glen o Glenda, película que he visto y me parece simpática si te la tomas a broma, y un espanto si te la tomas en serio. Y me temo que Ed Wood se la tomaba muy en serio.
ResponderEliminarAna, no te lo vas a creer, pero no he visto aun Mary Popins, estaba esperando que alguien me la recomendase para verla. Ahora ya tengo una buena excusa para ponerme con ella. Del listado del tipejo este, Hairspray es justamente lo que buscas, es un musical sesentero -aunque la peli es de los 80- en el que se baila hasta ¡Mashed Potato!
Saludos y besos, a repartir como vosotros prefiráis.
Alan solamente era para "pincharte" sé el cine que te gusta no excluye esas pobres películas que se han convertido en obras universales y atemporales. O no. jeje
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