"(...) Aprovecho para deciros que he empezado a mover el asunto de la revista y que por ahora todo ha ido bien. Para los artículos que queráis publicar u otro tipo de materiales os agradecería me los enviaseis en formato Word. Si tenéis idea de comprometeros a participar en todos los números que saquemos (se discutió una periodicidad trimestral a lo sumo y semestral como mínimo) podéis crear secciones propias con la temática que prefiráis. Cualquier idea o sugerencia sería muy bien venida y facilitaría las puestas en común que tendremos que construir en las reuniones al efecto. Propuse con toda la seriedad y rigor que me caracterizan el nombre de Letrinas para nuestra publicación, jugando con nuestro arraigado, yo diría que idiosincrático, sufijo diminutivo acabado en "-ino" "-ina", dando a entender que nuestras pretensiones son modestas y honestas y apuntando, de paso, hacia el sentido último, escatológico, que se halla en cualquier forma de expresión humana, pero muy particularmente en las lingüísticas, y más específicamente en las escritas. Pero se ve que el título puede dar lugar también a otras interpretaciones más literales, que no literarias (otros podrían manifestar con igual fortuna todo lo contrario). ¿Querríais implicaros en mantener limpias nuestras "letrinas", o preferís, emulando a Sherlock Holmes, ilustre sabueso, marcar el territorio con otras huellas? Si lo segundo, estoy a la espera de los títulos que me enviéis para su posterior debate. Hasta pronto, y desconfiad del primer vendedor ambulante que pretenda colocaros sémolas de maíz.
PD: ¿Y si fuera Letr-inas?"
PD: ¿Y si fuera Letr-inas?"
-Correo electronico de Adolfo a los "Hombres de Letrinas" (11/01/2004)-
Muchas gracias, amigo.
