Qué duro fue perder el otro día frente al Ruy López de Zafra, creo que ni ellos mismos se podrían creer que el resultado fuera ese, un 2.5-1.5 que sin duda, no era justo de ninguna de las maneras, por que a pesar de que nos sacaban muchos puntos Elo a priori, en el tablero eso no se mostraba. Veamos lo que pasó tablero por tablero.
José Aparicio-Juan Luis Torres: Aquí no hubo duda de la victoria de Juan Luis, un resultado un tanto sorprendente, por que nuestro amigo, desde que retornó al equipo desde el Tierra de Barros no había ganado ni una partida, es más, las había perdido todas, así que la alegría fue mayúscula, pues quieras o no, mentalmente ya estás predispuesto para el rosco correspondiente... Aparicio jugó una siciliana, creo que fue una Pelikan, pero no estoy muy seguro, el caso es que tras conseguir la ruptura temática d5! el negro no debería de tener problemas; pero hizo una jugada un tanto arriesgada, f5, que le dio un recurso táctico evidente al blanco, que consiguió que Pepe, abandonase de inmediato. 0-1

Ismael Corbacho-Juan García-Moreno: Ismael empezó la partida con la Apertura Sokolsky, lo cual siempre es motivo de desconfianza para el jugador de negras, que no sabe si le están bordeando o lo hace en serio. Juan, que en su retorno al juego activo en estos últimos años, no le da demasiada importancia a las aperturas y él, que es un jugador muy activo, esta vez se quedó muy pasivo, esperando alguna imprecisión de su contrario, pero esta no llegó. Todo parecía ir a las tablas muertas, pues el final al que se arribó, no se podía forzar, Juan solo debía de mover el Rey a g8 y h8 para dar la partida por terminada. Pero optó por ir a ganar con su dama especulando con los apuros de reloj de Ismael y se encontró con que le había dado paso a la 8ª línea a la dama del blanco y con eso ya no se podía evitar el mate. Una cruel derrota. 1-0

Juan Francisco Arroyo-Matías Pérez: Este ya es un duelo clásico, pero en el que Juanfran suele salir escaldado. Pero parecía que el sábado se podían cambiar las tornas, la apertura de Juanfran sorprendió a Matías, que intentó hacer una Eslava pero fianchetado en el flanco de rey. El blanco se obsesionó con que Matías no hiciera la jugada c5, eso le dio mucha confianza, por que ese objetivo lo cumplió con creces. El negro buscó una manera de hacer c5 y para eso buscó un sacrificio harto dudoso, pero que le valió para obtener contrajuego. Yo y Juan Luis nos preguntábamos que pasaba si la dama de Juanfran en vez de ir a a3?, hubiese ido a f7!; o sea, en vez de defender,jugar al ataque. Por supuesto eso no ocurrió en la partida, y después de un porrón de jugadas se llegó a un final de alfiles de distinto color. 1/2-1/2
¿Aún no te has aburrido lo suficiente?...